Empresas
La falta de confianza en un equipo de trabajo (robos, filtraciones, fraudes) puede paralizar una empresa y suponer el principio del fin de un proyecto laboral. Ya sean en comercios, despachos profesionales o incluso, grandes empresas, las acusaciones, los rumores y las sospechas solo pueden atajarse descubriendo la verdad.
Los problemas no suelen solucionarse solos. Es necesario afrontarlos de forma contundente y lo antes posible para controlar cualquier posible desestabilización que afecte al rendimiento, a los resultados o a la propia marca. En estos casos, el polígrafo se convierte en una herramienta imprescindible gracias a su alto porcentaje de fiabilidad y a la rapidez con la que obtiene los resultados.
El polígrafo no sirve sólo para desenmascarar a los culpables sino para que los inocentes puedan demostrar que lo son y descargarse de sospechas y presiones para seguir realizando su labor con la tranquilidad que merecen.
Aplicaciones prácticas:
Robos y fraudes. Filtraciones de información sensible. Seguimiento y control de socios y empleados. Selección de personal de confianza. Acoso laboral y sexual. Simulación de bajas, falseamiento de gastos, cobro de comisiones personales…
El uso del polígrafo en las empresas está normalizado en países como EEUU, Gran Bretaña, Israel, Rusia o Bélgica. En España son cada vez más las empresas que lo utilizan para proteger sus intereses.

